No todos los pellets son iguales: aprende a elegir bien.

Elegir el pellet adecuado para calefacción es fundamental para asegurar un consumo eficiente, limpio y económico. No todos los pellets son iguales: la normativa europea los clasifica en tres categorías principales (A1, A2 y B), según su pureza, contenido de cenizas y poder calorífico.

A continuación, te explicamos las diferencias entre cada tipo de pellet y cuál es el más recomendable para tu estufa o caldera:

A1: Este tipo de pellet son considerados los de máxima calidad. Están fabricados con madera virgen y residuos limpios, tienen un bajo contenido en cenizas y sus características son:

  • Alta eficiencia energética. Ideales para sistemas de calefacción domésticos y estufas modernas.
  • Baja emisión de cenizas. Facilita la limpieza y reduce el mantenimiento.
  • Son perfectos para estufas de alta gama que requieren combustibles certificados.

Se comercializan con los sellos ENplus y DIN Plus.

A2: Semejante a la clase A1, pero con más niveles de ceniza, nitrógeno y cloro, y con poder calorífico algo menor en comparación a la clase A1. Estos se elaboran a partir de madera, pero incluyen residuos menos refinados.

Sólo están disponibles bajo el sello ENplus.

B: Formado por madera de origen forestal, incluyendo entre sus materiales una variedad más amplia de biomasa, pero en ningún caso con madera tratada químicamente. Tienen un alto contenido de cenizas. Se utiliza principalmente en aplicaciones industriales.

Características Clase A1 Clase A2

Clase B

Materia prima

Madera virgen

Madera con residuos menos refinados

Madera forestal y reciclada (sin tratar químicamente)

Contenido de cenizas

<0,7% 0,7% – 1,5%

>1,5%

Uso recomendado

Doméstico (estufas modernas)

No recomendable para uso doméstico

Industrial

El pellet de Naturpellet pertenece a la categoría ENplusA1, lo que significa que está fabricado al 100% con madera virgen y cumple con los estándares más exigentes de calidad. Presenta un bajo contenido en cenizas, inferior al 0,6%. Esto lo convierte en el tipo más recomendable para uso doméstico en estufas y calderas por su eficiencia y limpieza.